Chistes para niños de 7 a 9 años

A los niños de 7 años les encanta jugar con las palabras y pueden recordar bromas más largas de las que podían cuando tenían 6 años, y así sucesivamente. Estos son chistes simples con los que tus hijos podrán bromear y divertirse.

  1. – Mamá, mamá ¿Las peras son transparentes?
    – No, hijo mío.
    – Entonces he comprado un kilo de bombillas.
  2. – Mamá, mamá, no me esperes esta tarde.
    – ¿Por qué, hijo?
    – Porque ya llegué.
  3. Un niño entra a una óptica y le dice al vendedor:
    – Quiero comprar una gafas, por favor.
    El vendedor le pregunta:
    – ¿Para el sol?
    Y el niño responde:
    – No. ¡Para mí!
  4. Suena el teléfono en la escuela:
    – ¿Alo?
    – ¿Si? ¡Buenos días!
    – Mi niño hoy no pudo ir a la escuela porque estaba enfermo.
    – ¿Ah sí? ¿Y con quién hablo?
    – Con mi papá.
  5. -Jaimito no sabía que tu padre estaba en México, ¿Por qué está separado de tu -madre?
    -Por el océano Atlántico
  6. -Pepito ¿Qué es un bastón?
    -Un paraguas sin vestido
  7. Un hombre le dice a un amigo:
    —Mi esposa está en una dieta de tres semanas.
    —¿De verdad? ¿Cuánto ha perdido hasta ahora?
    —Dos semanas.
  8. Un oficial de policía preocupado se acerca a un niño que está llorando frente a un puesto de revistas.
    —¿Qué sucede? —le pregunta.
    —¡Aún no sale Superman! —se lamenta el pequeño.
    —No te preocupes, yo me encargo —le dice el oficial—. ¡Oye, Superman! —grita—. ¡Sal, no te haremos daño!
  9. José, Miguel, María y Tomás hablan sobre los empleos de sus sueños.
    —Me gustaría ser abogado —dice José—, para así poder defender a mis compatriotas.
    —Me gustaría estar en el congreso —dice Miguel—, para proponer leyes que beneficien a mis compatriotas.
    —Yo quiero ser doctora —dice María—, para poder atender a mis compatriotas.
    —Y tú, Tomás, ¿qué te gustaría ser? —preguntá José.
    —¡Yo quiero ser compatriota!
  10. El médico le pregunta a su paciente:
    —¿Ha seguido mi consejo de dormir con la ventana abierta?
    —Sí —.
    —Entonces, ¿ha desaparecido por completo el asma?
    —No —dice el paciente—. Pero sí han desaparecido mi reloj, la televisión, el reproductor de música y la computadora portátil.

Muy buenos chistes, de verdad me han causado gracia, espero que hayan hecho lo mismo por ti. Si tus hijos aprenden de estos chistes, podrán desarrollar su memoria muchísimo más rápido.

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