Chistes para si te ríes pierdes

Si quieres jugar si te ríes pierdes alguno de tus amigos, puedes intentar usar alguno de estos chistes, ya que son tan gracioso y tan buenos que seguramente vas a ganar con ellos, y si no no te quedará más remedio que perder. Comencemos con los chistes:

  1. Esto son dos borrachos, muy borrachos, que van por una vía del tren y le dice uno al otro:
    – Que larga es esta escalera.
    – Si es larga si, le contesta el otro, pero lo que a mi me cuesta más es agarrarme al  pasamanos.
  2. Era una vez dos borrachos que se acuestan en una litera, y el borracho que está en la litera de arriba, antes de dormir comienza a rezar:
    -Con Dios me acuesto, con Dios me levanto, la Virgen María y el Espíritu Santo.
    En eso se cae de la litera y el borracho que está en la parte de abajo le dice:
    – ¿Viste? ¡Eso te pasa por estar durmiendo con tanta gente!
  3. Tres borrachos salen de un bar el Primero llama un taxi después de unos minutos llega el taxi el taxista al ver que están muy borrachos lo que hace es encender y apagar el taxi.
    – Ya llegamos!
    el Primero le paga,el segundo le da las gracias y el tercero una bofetada y el taxista sorprendido de que se dio cuenta y el borracho dice
    – Ande mas lento la próxima vez casi me mata.
  4. La maestra pregunta a Jaimito:
    – ¿Cómo mató David a Goliat?
    – Con una moto señorita.
    – ¿Cómo con una moto? Será con una honda.
    – ¡¡¡Ahhhh!, ¿Pero quería usted la marca?
  5. Jaimito le pregunta a su padre:
    – Papá papá! ¿Qué hay entre las piernas de mamá?
    – El paraiso
    – ¿Y entre las tuyas?
    – La llave del paraiso Jaimito
    – Pues ya puedes ir cambiando la cerradura que el vecino tambien tiene la llave.
  6. Mami, cómo es que papa es chino, tu blanca y yo soy negro?
    – Con lo que paso esa noche, agradece que no ladres.
  7. Doctor, me siento mal……todo me da vueltas….además me arde el corazón.
    -Mire, señora, en primer lugar no soy doctor, soy barman; en segundo lugar usted no está enferma, está borracha; y en tercer lugar, no le arde el corazón, tiene una teta en el cenicero.
  8. Tres amigos están discutiendo sobre la cosa más rápida del mundo: El primero dice: Yo creo que la cosa más rápida del mundo es el rayo; cuando cae del cielo,  baja tan rápido que ni los ves. El segundo dice: Yo creo que la cosa más rápida es la luz, porque cuando llegas a tu casa y le aprietas el interruptor para encenderla, pulsas y al instante, sin darte cuenta esta encendida.  Y el tercero sentencia: Pues yo creo que hay otra cosa más rápida que el rayo y la luz.  Los otros dos preguntan: ¿Y cuál es? -La diarrea: Porque una noche estaba en el campo y de pronto se me retorció el estómago; salí para mi casa como un rayo y cuando encendí la luz, ya me había cagado
  9. Una pareja tenía dos niños pequeños, de 8 y 10 años de edad, quienes eran extremadamente traviesos. Siempre estaban metiéndose en problemas y sus padres sabían que si alguna travesura ocurría en su pueblo sus hijos estaban seguramente involucrados. La mamá de los niños escuchó que el sacerdote del pueblo había tenido mucho éxito disciplinando niños, así que le pidió que hablara con sus hijos. El sacerdote aceptó pero pidió  verlos de forma separada, así que la mamá envió primero al niño más pequeño. El sacerdote era un hombre enorme con una voz muy profunda, sentó al niño frente a él y le preguntó gravemente: ¿Dónde está Dios? El niño se quedó boquiabierto pero no respondió, sólo se quedó sentado con los ojos pelones. Así que el sacerdote repitió la pregunta en un tono todavía más grave: ¿Dónde está Dios? De nuevo el niño no contestó. Entonces el sacerdote subió de tono su voz, aún más, agitó su dedo frente a la cara del niño, y gritó: ¿Dónde está Dios? El niño salió gritando del cuarto, corrió hasta su casa y se escondió en el closet, azotando la puerta. Cuando su hermano lo encontró en el closet le preguntó: ¿Qué pasó?  El hermano pequeño sin aliento le contestó: ¡Ahora si que estamos en graves problemas hermano, han secuestrado a Dios y creen que nosotros lo tenemos!
  10. Erase una vez, un borracho que abordó un autobús en el que viajaba mucha gente, y parándose en el pasillo del autobús, procedió a decir: Los de la derecha son unos tarados, los de la izquierda son unos idiotas, los de atrás son  unos imbéciles y los de enfrente son unos estúpidos. Cuando escuchó eso el conductor, freno sorpresivamente, y toda la gente cayó al piso, incluyendo al borracho, y muy enojado el chofer tomó al borracho por el cuello y le preguntó: ¡Ahora sí, dime, ¿Quiénes son unos tarados, unos idiotas, unos imbéciles y unos estúpidos? Y el borracho contestó: Ya ni sé, ¡Están todos revueltos!

Espero que estos chistes te hayan servido para jugar con tus aigos ste divertido y entretenido juego ¡Nos vemos pronto!

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